Casi cada cliente que llega pidiendo «una tienda online» o «una web para vender» nos hace la misma pregunta: ¿WordPress o Shopify? La respuesta corta es que no compiten por lo mismo. WordPress es un gestor de contenidos generalista que, con el plugin WooCommerce, también vende. Shopify es una plataforma pensada desde el primer día solo para vender. Elegir mal no es el fin del mundo, pero sí significa pagar de más o encontrarte con limitaciones a los pocos meses.
La diferencia en una frase
Con WordPress la web es tuya, con todo lo bueno (libertad total) y lo no tan bueno (tú te ocupas del mantenimiento). Con Shopify alquilas una tienda lista para usar: no te preocupas del servidor, pero pagas cuota todos los meses y juegas con sus reglas.

Cuándo tiene sentido WordPress
WordPress es la opción correcta cuando tu web no es solo una tienda, o cuando necesitas control total sobre el diseño y el contenido sin una cuota de plataforma fija.
- Negocios de servicios (clínicas, despachos, agencias, consultoras) donde la web es carta de presentación y canal de captación, no un carrito de compra.
- Empresas con blog o estrategia de contenidos: su sistema de publicación sigue siendo el más flexible del mercado, y eso pesa mucho en SEO.
- Catálogos pequeños o medianos, donde WooCommerce cubre de sobra sin las cuotas de Shopify.
- Presupuestos ajustados a largo plazo: pagas hosting y dominio, no una licencia mensual obligatoria.
La contrapartida es el mantenimiento: actualizaciones de plugins, copias de seguridad y algo de atención técnica. Por eso solemos acompañarlo de un plan de mantenimiento web desde 30 €/mes.
Cuándo tiene sentido Shopify
Shopify gana cuando el negocio es, ante todo, una tienda: catálogos grandes, gestión de stock, pasarelas de pago integradas, envíos automatizados y previsión de crecer rápido.
- Ecommerce con catálogo amplio o que rota mucho producto (moda, decoración, alimentación).
- Equipos sin perfil técnico que necesitan gestionar pedidos, stock y envíos sin depender de un desarrollador.
- Venta en varios canales a la vez (web, redes sociales, marketplaces) con el inventario sincronizado.
- Previsión de crecimiento rápido: escala sin que tengas que preocuparte del servidor.
A cambio, la cuota es obligatoria mientras la tienda esté activa, haya ventas o no, y personalizar el diseño más allá de las plantillas suele requerir más presupuesto de desarrollo.
¿Y una tienda programada a medida?
Hay una tercera vía que poca gente considera: una tienda hecha a medida, sin plataforma. Tiene sentido cuando el catálogo viene de un proveedor, cuando necesitas lógica muy específica o cuando las cuotas y los plugins empiezan a costar más que lo que resuelven. Es lo que hicimos con Fabricación Española: una tienda de calzado con cientos de productos conectados al proveedor, sin cuota de plataforma.
Lo que de verdad cambia el coste
Más allá de la etiqueta de «gratis» o «de pago», lo que cambia el coste real es el tiempo de gestión. WordPress no tiene cuota de plataforma, pero si nadie lo mantiene, el riesgo de fallos de seguridad sube. Shopify incluye ese mantenimiento en su cuota, pero la pagas aunque ese mes no vendas nada. Haz la cuenta a tres años, no a un mes.
¿Dudas entre una plataforma y otra para tu proyecto? Te decimos cuál encaja con tu caso, sin compromiso.
Hablar con nosotras →Nuestra recomendación
Si tu negocio es de servicios, tiene un catálogo pequeño o necesitas que la web haga más cosas que vender (reservas, contenido, formularios, landing pages), recomendamos WordPress. Si es fundamentalmente una tienda con vocación de crecer rápido en producto y pedidos, Shopify suele compensar su cuota. Y si el catálogo es grande y especial, vale la pena valorar una tienda a medida.
Trabajamos sobre todo con WordPress y con desarrollo a medida porque son las opciones que mejor encajan con el perfil de pyme y autónomo que atendemos: webs donde el contenido y el SEO importan tanto como la venta. Si quieres verlo con tu caso concreto, mira nuestro servicio de diseño web en Valencia o pide una auditoría gratuita.